Luz que expone.

Luz que descubre y sombras que son cómplices.
¿Pero cuanto hay de exposición en el acto de mostrarse desnudo? ¿Es un acto o una sensación? ¿Ambos? ¿Uno se muestra o son otros los que descubren?, los que buscan.
Una foto que va por esa luz reflejada y precisa perpetuarla.
La cuida, la diferencia de tantos otros momentos.
Es eso. Ahí nace. Ahí mismo muere.
Pero tiene la particularidad de revivir tantas veces como sea descubierta.
No todos recibirán la luz tal cual ese segundo donde se detuvo el mundo, para ser percibida precisa ojos curiosos, tus ojos, mis ojos, los ojos que se detengan ante ella.
La luz necesita tocar, recorrer, rodear, luchar con las sombras o tan solo amigarse y así crear un lindo maridaje.
Ir más allá de lo que se muestra.
Las lecturas simples son inevitables.
Pero habrá lecturas profundas y estas serán particulares.
Llegarán a sentirse tan expuestas como ocultas.
Serán entonces sensaciones duales, sensaciones de esas que hacen pensar, tanto a quien se expone como a quien les da vida al prestar su mirada.
Celebro la luz.
Es vida y muerte de un instante preciso.
Sutil, silencioso, ahí espera.
Celebro la foto que lo busca desesperadamente.

2 Comentarios:

Tom dijo...

llegue aca siguiendo enlaces desde que lei tu post de la india. Como llegué hasta ahí? y bueno, soy un viajero.

Saludos!!!!

Y hermosas fotosss!

Ayelén dijo...

Tom, viajero, muchas gracias por tu comentario.
Saludos para vos también.